Mi conclusión es la siguiente: la primera impresión de aquella noche de Sábado es exactamente la misma que tuve en esta última escucha y en todas las del medio. Puede que la estrategia para catar el alma del disco haya sido al cuete ya que el disco está buenísimo y no hacía falta tanto parlamento, pero a veces pasa que te llevás una gran impresión al principio y después la cosa decae o al revés, al principio no pasa mucho pero después la cosa crece. Esto confirma que estamos en presencia de un discazo.
No puedo hablar mucho más porque es muy difícil determinar los puntos altos y bajos, no los tiene, es muy parejo. Pero si tuviera que decir algo de este disco diría que es bello, bello de toda belleza, muy bello. No voy a linquear cuatro o cinco temas porque no quiero dejar afuera a ninguno, me animo con "The longest wave", porque algo tengo que poner. En fin, escúchenlo y con una vez alcanza para captar todo, doy fe.