Jackson Browne, un auténtico olvidado con el capo deDavid Lindley.
Urge Overkill - Girl You'll Be a Woman Soon
Este y todos los tracks de la banda de sonido de Pulp Fiction...
A pedido del público
Un post con sugerencias recibidas vía twitter, dos bandas con casi cuarenta años de diferencia entre sí.
The Allman Brothers Band - Jessica
Kill it Kid - Heaven never seemed so close
Kill it Kid - Pray on me
Mil gracias a Francisco de Zavalía (@Frdezavalia) por Allman Brothers, y a Ezequiel Bengochea (@EzeBengochea) por esta banda que no conocía y me encantó.
The Allman Brothers Band - Jessica
Kill it Kid - Heaven never seemed so close
Kill it Kid - Pray on me
Mil gracias a Francisco de Zavalía (@Frdezavalia) por Allman Brothers, y a Ezequiel Bengochea (@EzeBengochea) por esta banda que no conocía y me encantó.
Simply Irresistible - Robert Palmer
De morir y tener la posibilidad de reencarnarme, pediría volver como estrella del rock. Como Robert Palmer...
TRAFFIC - Dear Mr. Fantasy (LIVE 1972) Steve Winwood
No tengo mucho para decir sobre Steve Winwood, es de esas asignaturas pendientes que nunca terminás de concretar, y con una culpa terrible. Gran cantante y, como se aprecia en este video, muy buen guitarrista.
Out of Nowhere - Hernán Oliva
"Tome, abuelo".
Los chicos juntaron unos pesos y se los dieron al viejo que iba pasando por las mesas con su violín. El viejo agradeció y se quedó un rato respondiendo las torpes inquietudes de la manada de imberbes (¿dónde aprendió Ud. a tocar así? Usted es un genio! ¿Grabó algún disco?). En el otro extremo de la mesa, el hermano mayor de una de las chicas me dice al oído, un poco abochornado: "Este es un jazzman famoso, no me acuerdo el nombre".
El abuelo se despide amablemente, se ajusta el sobretodo raído, saluda con un gesto al dueño tras el mostrador y sale rumbo al próximo bar de San Telmo. Esto sucedió a fines de los 80. No mucho tiempo después leímos en el diario la crónica con los habituales lugares comunes: la partida de un genio olvidado, murió sin un centavo, ay la cultura. Mi recuerdo es que Hernán Oliva era completamente feliz y genial tocando su música.
Los chicos juntaron unos pesos y se los dieron al viejo que iba pasando por las mesas con su violín. El viejo agradeció y se quedó un rato respondiendo las torpes inquietudes de la manada de imberbes (¿dónde aprendió Ud. a tocar así? Usted es un genio! ¿Grabó algún disco?). En el otro extremo de la mesa, el hermano mayor de una de las chicas me dice al oído, un poco abochornado: "Este es un jazzman famoso, no me acuerdo el nombre".
El abuelo se despide amablemente, se ajusta el sobretodo raído, saluda con un gesto al dueño tras el mostrador y sale rumbo al próximo bar de San Telmo. Esto sucedió a fines de los 80. No mucho tiempo después leímos en el diario la crónica con los habituales lugares comunes: la partida de un genio olvidado, murió sin un centavo, ay la cultura. Mi recuerdo es que Hernán Oliva era completamente feliz y genial tocando su música.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)